miércoles, 5 de octubre de 2016

Bien, saquemos todo lo que me aqueja acá y ahora, 5 de octubre de 2016. Necesito dejar esto de una vez para dedicarme a lo mío.

Me siento en un hueco, no se cómo salir. Todas las situaciones me resultan adversas y no se como lidiarlas, ni por separado y menos todas juntas.

Empezamos con Julián, un ser humano que conozco hace poco más de un año y durante todo ese tiempo existió algo de química y atracción.  Es hermoso, es una persona bella, me gusta lo que hace, me gusta lo que piensa, tenemos gustos muy similares, podríamos hacer mil planes juntos, sabe querer, sabe tratar, todo en él es perfecto, y me quiere querer, me admira, le gusto un montón, pero existe un problema: no me atrae como hombre, ni un poquito. Creo que le he cortado la cara de todas las maneras posibles, pero también lo he tratado lo mejor que he podido, hasta que esta mañana ya se mamó, me dio las gracias por todo lo que lo había hecho sentir este último mes, por tratar de intentarlo, pero que suerte. Y me siento mal por no poder querer a alguien bien, porque normalmente no me afecta dejar ir personas jartas pero él me importaba de verdad, pero no puedo darle lo que él quiere, y no se si pueda dárselo a alguien por ahora o por siempre, yo siempre voy a rehuir el dolor y eso hace parte de vivir, y solo por eso, porque no quiero que nada me duela, a veces no quisiera seguir viviendo. Ya no le respondí más, ya no más pelear porque alguien se quede en mi vida, valga o no valga la pena. Lo siento, Julián, en serio, ojalá nos volvamos a cruzar de otra manera. Te lo dije que yo era un berenjenal.

Vamos con el NO, país de mierda. País no en realidad, su gente es la que decepciona, esperaba algo feo pero no tanto, tenía esperanza, como todas las personas que conozco, se que hay muchas cosas en ese acuerdo que no son tan buenas pero era la desmovilización de un grupo armado, era recuperar la confianza, olvidarnos de un problema, encarar situaciones positivas, otras oportunidades y otros panoramas, pero resulta que no tenía idea del tipo sociedad en el que vivo, olvidé que yo me muevo entre élites que tiran todas para el mismo lado, pero que la realidad es otra cosa. Que el ser humano solo ve lo que quiere ver y que sus alcances no van más allá de lo que le muestran, que es mezquino, egoísta, rencoroso y le da miedo aceptar cosas nuevas. Ahora mis redes todo gira en torno a esto, y me parece bien que por fin algo nos mueva, algo dejó de ser la indignación diaria. Ojalá podamos hacer algo para solucionar el mierdero.

Acto seguido, la olla a presión entre mis papás estalló, y yo estuve allí para verlo todo. Ya no quiero pensar en eso, quiero olvidar los flashes de cosas feas que dijo mi papá, aunque voy atando cabos y entiendo porqué esa autoestima no se levanta ni con una grúa de megaconstrucciones. En todo caso, yo no puedo hacer otra cosa que decirles que los quiero, que ellos son mi vida y mi base, pero que ese problema es de ellos y yo no puedo cargarme con sus vidas, ya lo hice una vez y me gané dos enfermedades graves, yo no soy invencible, no puedo con todo, no puedo quitarle la tristeza a las personas que quiero y sufrirla por ella, no puedo. Pero esto está ahí y me preocupa, y siento que el mundo se me baraja. Más.

Y viene la tesis. Todos los días soy consciente de que ya han pasado tres meses y yo no he hecho más que acariciarla tímidamente, además de que no tengo cabeza, supongo que confío en mí, pero me da miedo, y no tengo ganas, no hay motivos, no se. Yo la amo, pero no se qué pasa. Hasta que llegó el correo esta mañana y eso tiene que servir para que yo haga algo, esa presión tiene que empujarme de alguna manera. Ya no puedo seguir más así.

Andrea, no sé cómo sanarte, no sé cómo hacer para que no te des más palo, no sé cómo hacer para que te des cuenta de que te juzgas y te condenas por cada acto y cada decisión que tomas. Puedo consentirte, puedo ser más rígida contigo, no sé qué más hacer. Puedo hacer que reconozcas que de verdad eres fuerte y valiente, eso sí, que te pongas bonita y que por dios trabajes. Esta es una meta, escríbele con esa valentía que tienes a Andrés, si hay algo que sabes hacer en la vida es poner la cara y el pecho, sin lamentaciones, y usa esa fuerza para el hacer, para encargarte por fin de tus responsabilidades, eso lo puedes hacer. Pero por favor, Andrea, sal de ahí. Sal de ese hueco, has algo.
Te quiero, (anda dilo), te quiero con el alma, con las tripas, con las que quedan.

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