El problema de seleccionar los recuerdos bonitos es que luego la nostalgia y las ganas de vivirlos de nuevo y la desazón de que eso es imposible, de que ahora ya no existe nada, que ya no importo se vienen como una avalancha que acaba con todo el buen ánimo y la concentración y la tranquilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario