"11.
Hace unos cuatro años tenía el corazón roto y sólo escuchaba Bocanada. Oía “Engaña” y cantaba (frente al ventanal nos pusimos a jugar a decirnos la verdad). Oía “Puente” y pensaba en él (cruza el amor, que yo cruzaré los dedos). Oía “Raíz” y pensaba en nosotros (nuestro amor nunca podrán sacarlo de raíz). Mi corazón se reparó y se hizo más fuerte. Tiempo después escuché el Siempre es hoy. Oí las primeras líneas de “Altar” (Suena como el viento y decidí borrar el tiempo) y resolví que era la letra más hermosa que había escuchado jamás. Que así debía escribir. Es más, así intenté escribir un poema que comenzaba “Mineral y fragmentada” y que fue destrozado en un taller literario por esteticista. Oí “Sudestada” y pensé, una vez más, que era la letra más hermosa jamás escrita. (Del día que nació en tu boca, de un nuevo temporal que estalla) (Afuera mis entrañas, afuera sigue en calma). Pensé que en esas palabras se cifraba lo que estaba sintiendo. Mis ansias, mis ganas, mis miedos, mi todo. Escuchaba que mi vida estaba siendo cantada. Tiempo después volví a Bocanada y descubrí “Aquí y ahora”. Mi corazón se hizo más fuerte. Mi corazón se sanó con esa canción. (Sé pequeño, sé una gota en el jardín, sigue el curso de agua que nos lleve a donde nunca fuimos, por senderos que se bifurcan, por mundos paralelos, en los primeros tres minutos se hizo el universo). Mi vida, nuevamente era acompañada por una canción. Mis ganas de fluir, de olvidar, de comprender el mundo a partir de pequeñas partículas. Después me medio enamoré, pero no sabía si era amor lo que sentía. Entonces ponía “Colores santos” (Te extraño en las tardes, quizá no es amor lo que me hace buscarte) y cantaba y cantaba hasta que se me olvidaba que en esas tardes extrañas mi corazón nuevamente se partía en mil pedazos. Tuve también una etapa Soda Stereo en donde cantaba “Un millón de años luz” (y cuando el mundo enmudece y las promesas engañan, nos revolcamos en el jardín por donde nadie pasa), un poco en parte a Andrés que se moría por Tele-k (Déjalo ser, déjalo sacudirse bien. No hay trampa en esto) y que me enseñó a bailarla.Ahora canto “Lisa” todo el tiempo (Lisa tiene un amor de ultramar, brilla en la oscuridad. Su sabor a la primera vez, le hace volver a aprender a respirar) porque me parece solemne, lenta, callada. Así me siento. Otros días canto “Cosas imposibles” (Au, au, a) y bailo sola. Es extraño que alguien cante la vida de uno. Es bonito sentirse acompañada por su música. Es muy triste pensar que de su cabeza no volverán a salir esas letras tan bellas que algún día me inspiraron a escribir mis propias vivencias. A cantar mi vida. A contar historias."
Yo también tengo canciones de Cerati y de Soda todo el tiempo en mi cabeza, unas sanan, otras duelen, otras recuerdan. Toda mi vida, desde que entendí el español han estado ahí. Tengo que tomar más notas escritas de lo que salta en mi cabeza todo el tiempo.
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